Feb 01

Seré breve en contenido, pero extenso en resultado…Específico al contarlo, pero exhaustivo al narrar todos los momentos que todos hemos compartimos contigo a lo largo de esta última década.

Aún recuerdo con nostalgia aquel día que interrumpiste la clase para explicarnos y animarnos a que nos apuntáramos a ir de excursión a un albergue que había en Moyà. Te observábamos callados, nuestras miradas mezclaban una alegría y ilusión que solo se tiene cuando tienes 7 años.

Con el paso del tiempo seguías acercándote al colegio y con un montón de papelinas en forma de autorización paterna nos animabas a empezar a hacer deporte, sea fútbol, baloncesto, atletismo..Te hacías querer y todos teníamos una consideración especial hacia aquel señor tan simpático que siempre interrumpía las clases para darnos siempre buenas noticias.

A los 8 años comencé a compaginar el fútbol, el baloncesto y la gimnasia. Fuiste un severo monitor, un buen entrenador y sobretodo una persona sensata al aconsejarme que por mi bien tenia que escoger un deporte solo, y sabes que? Te hice caso : ” Arquea.. Flexiona 90º y tira!.. Ves que fácil?..”, o el día que me castigaste por que hablaba mientras todos dormíamos en las literas.
Nos educaste para ser lo que hoy somos y parte del éxito de cada uno ha sido gracias a ti, hemos crecido como jugadores de básquet y lo que es mas importante, como personas.

Y porque digo todo esto? Porque quiero que todo el mundo sepa lo que hiciste por todos nosotros. Gracias a ti existe la Asociación Esportiva Badalonés con todos sus respectivos equipos por edades, gracias a ti pudimos sentir lo que es jugar en un pabellón cada Sábado por la mañana, gracias a ti las colonias de verano son un tesoro que a veces entre cafés con leche solemos recordar cada fin de semana, gracias a ti el año pasado se consiguieron las Series Colegiales con una “camada” de jugadores excepcional.
Pero gracias a ti estoy donde estoy y a pesar de que ya no estas entre nosotros el cariño que le tengo a este sano deporte a hecho que pueda cumplir este sueño, así pues has vuelto a acertar.

Poco mas puedo decir, pero me gustaría decir solo una cosa, estés donde estés GRACIAS y hasta siempre. Nuestro “FEDE”, el monitor y director del AEB de toda la vida nos dejó en una lluviosa tarde de Enero.

La generación del 85 siempre te estará agradecida, no te olvidaremos nunca.